La tercera España.

En los últimos tiempos, en esos gallineros donde no se distingue si se habla del corazón o de política pero se grita igual que en los programas de fútbol, habréis oído a gentes como Pedro J. Ramírez o Eduardo Inda reivindicar una cosa llamada la Tercera España.

La Tercera España.

La Tercera España.

Al igual que las dos restantes, esta Tercera España hunde sus raíces en la guerra civil. Alude a la filosofía de aquellas personas que, en el fragor de la batalla, repudiaban tanto la locura rabiosa de los proletarios en alpargatas como la demencia organizada de los fascistas de uniforme. Es decir: los que, entre las dos Españas que habrían de helarte o abrasarte el corazón, optaban por la tibieza de una inexistente.

Esta actitud, tan razonable y civilizada en su formulación teórica, pierde gran parte de razón y de civismo cuando la enfrentas a la dinámica de las cosas. Por ejemplo, si dos mendas de uno noventa y tantos y bíceps de anabolizante la emprenden a golpes entre sí en el parking de un after, lo más razonable y civilizado será mantenerse al margen. Pero si uno de estos monstruos se lía a mamporrazos con un niño tullido de una pierna que busca un trébol de cuatro hojas, no socorrer al niño te convierte en cómplice del agresor además de en un hijo de puta.

De la misma manera, cuando un gobierno elegido democráticamente es agredido por una banda de fascistas y nazis al servicio de los multimillonarios y el pueblo soberano se defiende de este ataque en alpargatas, establecer una equidistancia entre ambos y permanecer al margen inventando un tercer limbo te convierte en cómplice de los nazis y de los fascistas.

Basta imaginar de qué lado hubieran estado individuos como Inda o Pedro J. de haber vivido la guerra para darse cuenta de qué clase de lobo con piel de cordero gobernaría esa hipotética Tercera España. Y que no hace falta ir tan lejos: basta comprobar de qué lado están individuos como Inda y Pedro J. en esta guerra donde no hay tiros pero sí muertos, para entender con qué Tercera España anda soñando este par de jetas

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